Pasos para hacer una limpieza de guardarropa

“Tengo un closet lleno de ropa y nada que ponerme”…Ésta es una frase que la mayoría de las mujeres se repite a menudo, ¡si no es que todos los días! La realidad es que compramos y compramos ropa que en realidad no usamos o guardamos y guardamos ropa que tampoco usamos.

Uno de los servicios que ofrezco es la limpieza de guardarropa, el cual para mí es de lo más divertido, ya que hago que los clientes se prueben cada una de sus prendas y a partir de ahí les voy diciendo si les queda o no. Hay muchos factores a tomar en cuenta para saber si una prenda es la indicada para ti: que sea de tu estilo, talla, colorimetría, que favorezca a tu cuerpo, que esté en buenas condiciones, etc.

En este blog te voy a enseñar a que tú sola (o) realices tu limpieza de guardarropa; de verdad después de hacerlo te sentirás liberada (o).

Sigue los pasos en este orden:

  1. Compra ganchos UNIFORMES (de terciopelo para blusas y vestidos, de madera para pantalones, especiales para faldas, etc.). ¡Deshazte de los de alambre de tintorería¡
  2. Saca TODA tu ropa (zapatos, accesorios, trajes de baño, etc.) ponlos arriba de tu cama o en algún lugar que tengas.

Ahora sí: a probarte TODO (ponte ropa interior color nude y de preferencia un bra straples para que quede con todo tipo de blusas y vestidos)

RESPÓNDETE cada una de las siguientes preguntas:

  • ¿Te gusta?
  • ¿Te queda?
  • ¿Lo has usado en el ultimo año?
  • ¿Está en buenas condiciones?
  • ¿Hoy en día lo volverías a comprar?

Si la respuesta a alguna de estas preguntas es NO, DESHAZTE de la prenda.   

Separa las prendas que ya no quieras en tres partes: para REGALAR, ARREGLAR Y VENDER (si es para vender no dudes en llamarnos).

Acomoda la ropa por ocasión y no por colores (ropa de ejercicio, vestidos largos, abrigos, para el trabajo, etc.).

Los suéteres y las t-shirts van de preferencia doblados.

Utiliza separadores para cajones (ropa interior, accesorios, maquillaje, chalinas, cinturones, etc.).

SIEMPRE mantén tus accesorios a la vista.

No encimes tus zapatos en el piso. Invierte en un rack para ponerlos.

Ahora sí ¡MANOS A LA OBRA!